lunes 28 de julio de 2008

Gorda como una cebolla, ternesca




Estaba yo en mi casa intentando ver tranquilamente la tele (cosa que es imposible porque siempre ves cosas en ella con las que te llevas unos sustos...) y de pronto me he quedado hipnotizada ante una de las noticias. Yo no sé exactamente de qué iba el asunto, pero el caso es que Liza Minelli estaba cantando con un vestido que parecía Monserrat Caballé (o Renato Zero cuando se traviste de señora, pero sin su estilo, ojo). Supongo que estará arruinada y necesitará dividendos para poder comprar pastillas y whisky.
Ante tal imagen inmediatamente me ha venido a la cabeza el "Testimonios" de La hora Chanante sobre la protagonista de Cabaret. Su padre, Vincent Minelli, su madre, Judy Garland! Me encanta la parte en la que dice que está Elizabeth Taylor está gorrrrrrrrda como una cebolla, ternesca y que ella está espléndida porque retiene muchos líquidos (como siempre hemos dicho que le pasa a Charo López, sobre todo desde que anuncia agua y dice que el agua es lo más importante en su vida)
Y es que eso de estar ternesca y gorda como una cebolla son dos términos que los utilizamos Mario y yo para la vida diaria.
Por ejemplo, el otro día en el programa de Lorena Berdum entrevistaron precisamente a Charo López. ¿ Y Cómo estaba la pobre Charo? Pues ternesca, hinchada, deformada... no sé, muy rara. Eso sí, los dientes, negros, como toda la vida.
Después ves los anuncios y te encuentras con el de Rosa de España, y aunque esa también está ternesca lo primero que piensas es si no se le entiende al hablar porque no sabe o porque es un poquito "borderliner".


(Este es el del año pasado, pero tampoco hay mucha diferencia. La dicción creo que incluso, ha empeorado esta temporada).
En fin, qué tres para un cuadro.

Claro que después sale Enma Suaréz para liar el asunto anunciando Panrico e inevitablemente piensas... por qué está envejeciendo tan mal esta chica, por qué tiene los brazos caidos y el tronco recto?
Y acto seguido te encuentras con la imagen de Ana Belén hablando de una crema de perlas y te dices a tí misma: debe ser un producto buenísimo, porque está más joven que la otra y tiene como veinte años más!
Así que yo ya no entiendo nada. Por último están Nuria Roca y Lidia Bosch que son como un poco intercambiables, y no sabes la que anuncia Vitalinea o Pastas Gallo.
Menos mal que hoy ha salido Virginia en uno de esos programas horribles de la tarde y ha elevado el nivel de belleza de la televisión. Le han regalado un perrito.
Qué guapa es. Qué ojos. Ella no está ternesca, es fina como una figurilla china. Ay!

3 comentarios on "Gorda como una cebolla, ternesca"

alejandro dijo...

jajaja... "ternesca"... a mí también me entanta el léxico chanante. tengo un amigo que, cuando Rosa adegazó y se le quedó tipito, tenía la teoría de que, si no la hubiésemos visto con su imagen anterior, opinaríamos que es aceptablemente sexy, pero como la conocimos "ternesca", pues ese recuerdo nos lo chafa todo. bueno, eso y su peculiar (valga el eufemismo) dicción, claro...

qué amigos tengo... hay que ver.

saludetes!

Lady Speiner on 7 de agosto de 2008 03:33 dijo...

Alejandro, tienes unos amigos con unos niveles de perversión insólitos incluso para mí.

Desde cuando Rosa se quedó con tipito? Yo siempre la he visto ternesca, ya estuviera gorda o flaca.

Y eso que no me meto con Chenoa o con Soraya que también tienen un buen par de jamones en cada pierna, que o si no Mr. D se cabrea conmigo y a lo mejor el sindicato contra la anoréxicas también (si es que existe).

Virginia sí que tiene un tipín estupendo, está en su punto de caramelo!!

Saludos Alejandro!!

alejandro dijo...

jejeje... hombre, "tipito" no, pero sí que estilizó un tanto su figura, ¿no? fue cuando sacó aquella canción de "don't stop the music baby". qué recuerdos...

Virgi es maravillosa

saludos!

Seguidores

 

Las aventuras de Lady Speiner Copyright 2008 Shoppaholic Designed by Ipiet Templates Image by Tadpole's Notez